Es muy importante prestar atención en que recipientes cocinamos nuestros alimentos. Hoy sabemos que, por el efecto del calor, muchos de los materiales de las ollas y utensilios utilizados para cocinar pueden desprender sustancias nocivas como metales pesados y otros.
ALUMINIO
Este se acumula en el cuerpo, porque no se elimina con la orina y las heces. Está relacionado con el parkinson y alzheimer ya que afecta al sistema nervioso, además de los riñones y los huesos.
El metal se trasmite directamente al alimento al someterlo al calor y al contacto directo con los alimentos que contienen ácidos.
TEFLÓN
Según algunos estudios el teflón puede liberar gases tóxicos a ciertas temperaturas, pero no es muy concluyente. Pero realmente la atención radica en su composición por contener ácido perfluoro octánico o PFOA que con el tiempo por el uso puede ir liberándolo, dejándolo en contacto con los alimentos.
COBRE
Suelen contener estaño o níquel y las piezas pueden liberar residuos metálicos que causen intoxicaciones agudas.
Entonces los materiales más recomendados para cocinar pueden ser los de acero inoxidable, el acero quirúrgico , el barro, el vidrio y la porcelana.


