El estilo de alimentación mediterráneo ha demostrado, con amplia solvencia científica, generar numerosos beneficios en la prevención y tratamiento de diferentes tipos de condiciones de riesgo y/o enfermedades crónicas. Si bien algunos productos no son muy accesibles a nuestra región, vale la pena hacer lo posible con los productos a los que podamos acceder…
El Decálogo:
- Utilizar aceite de oliva como principal grasa de adición: por sus propiedades cardioprotectoras

- Consumir alimentos de origen vegetal en abundancia: frutas, verduras, legumbres, champiñones y frutos secos: nos aportan vitaminas, minerales, fibra y agua.

- Cereales, de preferencia integrales, proveen una parte importante de energía necesaria para nuestras actividades diarias.

- Elegir alimentos poco procesados, frescos y de temporada
- Consumir diariamente productos lacteos, principalmente queso y yogur, descremado, ya que aportan minerales, proteinas de alto valor biológico y vitaminas
- la carne roja debe consumirse con moderación, deben elegirse cortes magros
- Consumir pescado en abundancia y huevos. El pescado azul tiene efectos cardioprotectores. El huevo proteinas de muy buena calidad.
- Las frutas. Las frutas son alimentos muy nutritivos que aportan color y sabor a nuestra alimentación
- Es fundamental mantenernos bien hidratados
- Realizar actividad física todos los días, es necesario para conservar la buena salud.

Fuente: Fundación Dieta Meditarranea


