
Con moderación y sin culpas, tendremos muchas ocasiones para disfrutar de cada comida, sin necesidad de hacerlo todo en una noche.
Aquí van algunos consejitos que pueden ayudarnos a pasar las fiestas de una manera más saludable…
- Generalmente la cena se sirve tarde, por lo que les recomiendo una pre-cena liviana unas horas antes, podemos armar una ensalada llena de colores y frutos secos o un poco de queso. Esto nos ayuda a no llegar con hambre a la hora de la cena y tomarnos el tiempo tranquilamente en elegir lo que comeremos.
- Unos vasos de agua antes de servirnos hacen maravillas.
- Servir en nuestro plato la porción de lo que comeremos, con moderación y evitar los picoteos ya que estos nos llevan a comer de más sin siquiera darnos cuenta.
- Saborear cada bocado, sin culpas.
- Incluir alguna ensalada de verduras, que nos ayuda con la saciedad.
- Preferir bebidas sin azúcar, agua, agua tónica con limón, etc.
- Limitar las bebidas con alcohol ya que contienen gran cantidad de calorías y “distraen” al organismo en su tarea de metabolizar lo que comemos. Hágalo lentamente, después de haber comido con moderación. Añada hielo a su vaso, y prefiera bebidas como champagne.
- Evitar aderezos muy pesados, panes, grisines.
- No repetir plato, así podemos darnos el gusto con algún postre.
- Al día siguiente realizar comidas más livianas y actividad física.
Con moderación y sin culpas, tendremos muchas ocasiones para disfrutar de cada comida, sin necesidad de hacerlo todo en una noche.


