Estas dietas mágicas carecen de eficacia comprobada y validez científica.
Generalmente aparecen alrededor de primavera y verano, prometiendo resultados maravillosos, nunca antes vistos y
en muy poco tiempo..
De hecho, lo más probable es que perdamos peso, si la seguimos al pie de la letra.. pero cuales son las consecuencias?
- Existe riesgo de carencias de nutrientes como vitaminas y minerales.
- No nos permiten crear hábitos saludables para mantener el peso perdido.
- Al disminuir drásticamente la ingesta de calorías, el cuerpo se defiende reduciendo su energía y reservando grasa, al mismo tiempo de perder masa muscular.
- El efecto “rebote” es muy común, pero el recupero de kilos generalmente se da, no a expensas del músculo que perdí.. sino en forma de grasa.
- No son sostenibles en el tiempo por ser monótonas y restrictivas.
¿Que debemos buscar siempre en el proceso de pérdida de peso? Realizar cambios en los hábitos que nos ayudaran a perder peso y mantenerlo. Y sobre todo, que estos cambios sean posibles y duraderos, o sino de que nos sirve tanto esfuerzo si no vamos a poder mantenerlo y disfrutarlo ¡!


